IGLÚ
‘El Refugi’ habla de crecer, del amor y de la búsqueda de un lugar propio en el mundo. ¿En qué momento sentisteis que necesitabais construir vuestro propio refugio como banda y como personas?
Yo creo que el ritmo al que vamos en la vida a veces hace que nos sintamos agotados, tristes y a veces frustrados. Ahí es donde algo tranquilo y pausado ha sido un bálsamo. El refugi es un título que honra todos los mini-estudios que hemos montado en casas de toda Catalunya para conseguir hacer lo que amamos que es hacer música.
Habéis producido el disco entero desde vuestra habitación en el Eixample. ¿Cómo influye crear desde un espacio tan cotidiano en vuestra música y en la forma de trabajar juntos?
Hemos probado ir a mejores estudios y trabajar con otros productores, pero al final lo que más nos funciona es cuando estamos cómodos y libres para crear. Lo bueno es que allí nos conectamos fácilmente con nuestras vivencias y no es como estar en un lugar frío, desconocido y profesionalizado. En esa misma casa hemos vivido fiestas, decepciones, y amores y creemos que eso queda plasmado en la música.
El doble single ‘Tu i Jo – Serem l’Aire’ muestra dos caras opuestas: lo visceral y lo contemplativo. ¿Qué os motivó a mostrar esa dualidad justo ahora?
Siempre nos ha encantado el pop bien hecho, pero dentro de nosotros también hay una parte más rara e introspectiva que nos motiva y que creemos que hemos mostrado tímidamente en las canciones, ya sea porque comercialmente no funcionaba tanto o porque éramos más ilusos. Ahora entendemos que, si no hacemos lo que realmente nos apetece en cada momento, no tiene sentido. “Serem l’aire” es single para mostrar que nosotros también somos eso y no solo hacemos temas explosivos y de fiesta.
Lleváis más de seis años como dúo. ¿Qué habéis aprendido el uno del otro en este tiempo, tanto en lo musical como en lo humano?
Tener un grupo es una locura. Es como tener un bebé. Es curro, responsabilidad, pasta… Justo el otro día hablábamos de que nadie realmente podrá saber qué es esto de llevar un proyecto con tanta ilusión y esfuerzo. Días de celebración, días de frustración, esfuerzos extra a horas indecentes, etc. Es algo que llevaremos siempre tatuado (literal) y que ha hecho que crezcamos en maneras que ni aún somos conscientes. No lo cambiaríamos por nada.
El catalán es el idioma en el que contáis vuestras historias. ¿Qué os aporta expresaros en vuestra lengua materna frente a hacerlo en inglés o castellano?
El catalán es el idioma en el que nos salen las cosas más naturales. Es la forma en la que pensamos, sentimos y vivimos el día a día. También sentimos que nos conecta con la gente de aquí de una forma más honesta, más cercana. Al final, lo que buscamos con las canciones es compartir lo que nos pasa, y hacerlo en nuestra lengua hace que todo tenga más sentido y más verdad.
Habéis compartido escenario con Manel o Ferran Palau y, al mismo tiempo, citáis referentes internacionales como The 1975 o Coldplay. ¿Cómo convivís entre lo local y lo global?
Creo que eso también tiene mucho que ver con quiénes somos. Yo tengo raíces británicas (Marc Hampshire), así que siempre he tenido muy presente la música del Reino Unido, y Gela está constantemente pendiente de lo que pasa en la vanguardia musical, que casi siempre viene de allí o de Estados Unidos. Aun así, nos sentimos muy conectados con la escena catalana y nos gusta formar parte de ella. Supongo que Iglú es un poco el punto medio entre esos dos mundos: la emoción y la cercanía de aquí, con la ambición y el sonido de fuera.
‘Tu i Jo’ habla de vínculos intensos que pueden ser dañinos, mientras que ‘Serem l’Aire’ propone calma y trascendencia. ¿Con cuál de estas dos facetas os identificáis más en este momento?
Creemos que la época de “tu i jo” ya la hemos pasado y era necesario para poder estar ahora en paz, serem l’aire nos transmite esto, pero una paz muy excitante y compleja, así que nose quizás no podemos separarlo tan bien y somos las dos a la vez.
Habéis pasado de un indie más juvenil a un sonido maduro e introspectivo. ¿Sentís que habéis encontrado vuestra voz definitiva o seguís en búsqueda?
Cuando estábamos empezando nos preocupaba que sonido íbamos a tener y si seriamos un grupo como X o Y, pero ahora estamos muy tranquilos en ese aspecto y todas las canciones que hemos hecho han ido definiendo el sonido iglú que evoluciona y en este disco para mi (GELA) es el más completo que agrupa muchos registros anteriores.
¡Hemos recuperado la guitarra acústica, la guitarra eléctrica con distorsión más clásica y hemos puesto todo lo nuevo encima!! Es una pasada poderlo hacer.
El 17 de enero presentaréis el disco en la Sala Laut, dentro del Festival Empremtes. ¿Qué significa para vosotros subir al escenario ahora con esta nueva etapa?
Nos hace mucha ilusión presentar el nuevo disco con una banda nueva de amigos que hemos ido conociendo gracias a la música, y será una celebración de la resistencia de los que no siguen las masas y se comen lo primero se les pone en el plato.
¿Qué consejo os habría gustado recibir cuando empezabais y qué le diríais hoy a otros artistas emergentes que están construyendo su propio camino?
Les diríamos que trabajar es la clave ir avanzando, pero, si eres demasiado perfeccionista, no sacas música y si lo eres demasiado poco, puede que la música no esté al nivel. Encontrar una balanza y saber parar cuando toca. Pasarlo bien y seguir tus instintos sin dejarte influenciar por las modas.