CHINI TACCHINI

Tu música une estética coquette, sonidos urbanos, raíces asiáticas y electrónica alternativa. ¿Qué momento marcó el inicio real de este universo tan personal?

Yo diría que fue el resultado de estos últimos años de mi vida en que he pasado por distintas etapas vitales y me ha ayudado a conocerme y a entenderme mejor.

Por un lado el proyecto nace de la necesidad de darme un lugar a mi misma, por el hecho de dar lugar a los asiáticos que hemos nacido y criado en el extranjero (los asiáticos no me reconocen como asiática porque tengo costumbres occidentales y los españoles tampoco me reconocen como española por mi aspecto físico); y sacarlo un poco del contexto ‘meme’ que hay aquí. Y por otro lado de la necesidad de expresarme a través de distintas disciplinas artísticas (audiovisual, música, escritura, etc).

En Cielo/Infierno exploras dualidades emocionales, espirituales y sonoras. ¿Qué parte de ti se refleja más hoy: la luz o la sombra?

Agradecida de poder decir luz. Es que miro atrás, y me siento tan agradecida de poder vivir cosas que antes no me habría imaginado. Como todos tenemos nuestros altibajos pero poco a poco me siento más estable emocionalmente y me siento orgullosa de la persona en que me he convertido a día de hoy. Antes, mi zona de confort era bastante oscura, pesimista, tristeza y al final mi relación artística nace del desahogo. Cuando empecé a sentirme mejor conmigo misma, me di cuenta que el resultado de las cosas que hacía, sea música o foto o vídeo, no era tan bueno como cuando estaba mal. En ese momento pensaba que solo podía hacer cosas que transmitían o que conectaba con la gente cuando estaba mal porque en esa emoción he estado conectada mucho tiempo, osea yo pensaba que estar ‘mal’ era normal. Y con el tiempo, aprendí a conectar con otras emociones, más de luz y poder hacer cosas que me gusten aún estando bien emocionalmente, cosa que MENOS MAL porque ahora disfruto muchísimo de todo lo que hago.

Desde tus primeros temas hasta ahora, tu sonido ha sido difícil de etiquetar. ¿Cómo encontraste ese equilibrio entre lo hiperfemenino, lo glitch y lo urbano sin perder autenticidad?

Personalmente, siempre me ha gustado mezclar cosas opuestas o cosas que a lo mejor no tienen coherencia. Es algo que me resulta muy divertido, al final yo pienso más en imágenes que en sonido y en mi cabeza esa mezcla de sonidos se crean escenarios ficticios. Muchas veces lo que escribo surge por las emociones que me transmiten los sonidos, o cosas que he ido apuntando en el móvil, o lo que mi cabeza se imagina según el beat. También ahora mismo aun me estoy conociendo, tampoco llevo tanto tiempo haciendo música como lo estoy haciendo ahora pero sí creo que haga lo que haga se nota mi esencia.

Tu videoclip para “Pa’ qué preguntas?” tiene un universo visual muy potente. ¿Qué papel juega lo estético en tu propuesta artística?

Simplemente quiero dar lugar a la gente asiática en España que generalizando, siempre ha sido muy ‘meme’ todo lo relacionado con ello y que al final, yo puedo hacer lo mismo que los demás y que me tomen con la misma seriedad que el resto.

Siento que siempre se me ha etiquetado como ‘cute’ por mi estética y en algún momento me he sentido que se me ha tomado de menos pero tu no has visto el barrio de donde viene mi familia, que podría ser igual o peor que el tuyo. Como dar a entender, que aunque yo sea quien soy ahora, también he pasado por muchos sitios, he vivido muchas cosas, etc.

Y al final es como, por mi imagen se ve un poco lo que soy pero quiero que se conozca mi entorno, lo que me hace ser yo, o porque digo todo lo que canto, que conozcan un poco la historia que hay detrás de mi personalidad.

Has sonado en playlists clave como Fresh Finds y Novedades Viernes. ¿Cómo vives esa validación desde una propuesta tan alternativa?

Me siento muy agradecida de poder llegar a más gente y que haya nuevos oyentes que les guste mi proyecto. Es cierto que con el tiempo que llevo haciendo música mi estilo ha ido evolucionando y en algún momento he sentido inseguridad de que no fuera bienvenida, pero estoy viendo que al final sí que hay gente a la que le llego y conecta con mi música. Yo no podría hacer todo lo que hago si no estuviese conectada conmigo mismo y creo que eso al final se nota, es mi esencia.

Tu identidad hispano-asiática está muy presente en tu narrativa. ¿Cómo influye esa mezcla cultural en tu forma de escribir y producir música?

Más que influir en la forma de escribir o producir, creo que es más bien tener claro un poco los valores que tiene mi proyecto y/o lo que quiero aportar. Hay muchísima gente como yo que somos la segunda generación de extranjeros (en mi caso hablo del asiático) en que tenemos familias tradicionales pero nosotros nos hemos criado con las costumbres de aquí. Y cuando eres más joven, el hecho de sentir que no perteneces a ningún lado puede crear rechazo a tus raíces. Creo que al final es dar lugar a esta gente y que al final, y animar que podemos hacer lo que queramos aunque a veces recibamos demasiadas opiniones.

En mi caso, hace poco hice un viaje a China para conectar con mis raíces. Siempre pensaba que iba a ser como la oveja negra de allí pero me di cuenta que tampoco era tan diferente como los demás, osea sí pero al final se notaba que llevaba muchos detalles de mi cultura. Creo que al final eso también es una ventaja porque forma parte de mi identidad. Y la verdad que siento que sí que aún falta por integrar sonidos de instrumentos de China en mi música que en España no hay.

Has pasado por salas míticas como Apolo o Upload y tocado en festivales. ¿Dónde sientes que tu música se vive mejor: en el club, en la habitación o en el escenario?

Hasta el momento mi sitio favorito era hacer música en soledad, en mi habitación y con los cascos del iPhone que es como yo grabo las demos. Al final es mi espacio de confort para crear, estoy más conectada conmigo misma y si que me salen las letras sin filtro, entonces hay veces creo que salen cosas que de forma consciente no creo que sería capaz de decirlo. Pero ahora mismo también llevo unos meses en que estoy aprendiendo a trabajar con más gente en estudios y eso me ha hecho aprender a tener distintos procesos creativos a la hora de crear, también es muy divertido componer con más gente porque al final hay muchos POV’s en un mismo proyecto y eso es enriquecedor, a la misma vez también siendo un poco más vulnerable porque me tengo que abrir con la gente.

Y el tema de los escenarios, hasta hace poco era un tema delicado. Al principio me daba muchísimo pánico y mira que casi todas las veces he salido acompañada, pero me acuerdo que mi primera vez sola fue en un club y literal tenía al público frente mía a menos de un metro. Me sentí bastante agobiada y esa experiencia fue bastante abrumadora para ser una primera vez, pero estos últimos bolos los he hecho acompañada de bailarinas, de mi DJ que nos conocemos de hace varios años, pues he cogido más confianza y eso también se refleja con el público de que la energía fluye de forma recíproca. Ahora me encanta hacer directos, tengo ganas de tener más oportunidades, y me encanta poder conectar con gente.

¿Qué canción de Cielo/Infierno fue la más difícil de cerrar y por qué?

Yo diría que fue cielo/infierno. La verdad que esa canción salió en la primera sesión que tuve con Curtice. Yo estaba en una época que frikeaba mucho con Sega Bodega, b4u, Oklou gente así y él fue como el primero que conocí que también los conocía o escuchaba y como que entendía lo que quería hacer. Fluyó bastante al principio pero luego no sé cuántas sesiones hicimos solo con estructurar el tema, creo que llegamos hasta una versión 11 con mas de 40 pistas en que yo hasta me sentía mal de pedirle cambios o cosas porque también el hecho de escuchar una misma demo mil veces te hace tener ‘maquetitis’ y yo siempre había sido una persona sufría de ‘maquetitis’ fuerte.

Menos mal que llegó navidades y nos dimos un respiro con eso, que luego pasado un tiempo al retomarlo lo vimos con claridad, pero a veces en vez de darte cabezazos hacia una misma dirección simplemente necesitas darte un respiro y mirar las cosas desde otro punto de vista.

¿Qué le dirías a alguien que está empezando en la música y cree que debe encajar en un sonido “vendible” para destacar?

Aconsejaría que primero se conociera a sí mismo y que luego probase en experimentar el género que se sienta mas identificado / cómodo sin darle mucha importancia sobre encajar con algo comercial, cuando sientes que eres uno con la música el resto fluye solo. Si estás conectado contigo mismo y haces música, seguramente conectes con los demás y al final eso es arte, porque para mi arte es el hecho de poder provocar alguna emoción a los demás.

¿Y tú, qué artista o proyecto te hizo pensar por primera vez: “yo también puedo hacer esto a mi manera”?

Diría que es Brent Faiyaz, me marcó mucho ese artista porque era súper distinto a los demás cuando lo descubrí. Yo antes escuchaba muchísimo rap, inglés, español, francés, árabe, etc porque mi círculo de amigos de cuando era mas pequeña pues eran todos raperos. Y me encantó Brent Faiyaz porque se notaba su esencia en todas las canciones que hacía, era un género muy distinto a lo que venía escuchando pero era muy respetado entre los raperos. Me di cuenta que eso era lo más parecido a lo que me gustaría ser aparte de aportar los valores que quería aportar: que haya mi esencia en todo lo que hago aunque sea distinto a lo que se mueve en el círculo que estoy y/o me rodea y ser respetada por gente que yo consumo pero no hago.