RICARDO MÁRQUEZ

Tu obra tiene una mirada poética, espiritual, estética… ¿Recuerdas el momento en que descubriste que lo tuyo no era solo narrar historias, sino traducir emociones?

Creo, que es algo que ha sido progresivo, en gran parte gracias a la gente que se identificaba con lo que creaba en un comienzo y me compartían lo que les hacía sentir, Sin embargo siempre he creído que el arte tiene la capacidad de llegar a nuestro interior y trascender, eso me motiva mas que nada en mi creación.

Trabajas con película analógica y te apoyas en la neurociencia del color. ¿Qué te da este tipo de metodología que no encuentras en el cine digital más rápido o estándar?

Trabajar con película te obliga a estar presente, pensar hasta en el más mínimo detalle, te acerca a la creación y al equipo, la posibilidad del error aunque se evita se abraza y se acepta. Es adictivo, cuando la película pasa por la cámara, el corazón bombea, la respiración se sostiene y los pelos se ponen de punta, por que hablamos de material físico gastandose sin vuelta atrás, que en algunos casos no veré en semanas.

Somos seres sensoriales, el color nos hace sentir y relacionar cosas, sería ignorante por mi arte como artista visual no incorporarlo.

Entre la narrativa literaria y la poética, tú eliges la segunda. ¿Qué te atrae de los silencios, de lo no dicho, de lo que se insinúa más que se explica?

Creo en el arte como mensaje, y todo mensaje necesita de un emisor y un receptor, pero ese receptor no puede solo ver el mensaje sin comprenderlo (algo común hoy en dia), Cifrar ese mensaje obliga al espectador a participar activamente en la obra para intentar recibir el mensaje, eso hace la narrativa poética por mi.

Estás trabajando en Fe y Deseo, un corto que cruza países y colaboraciones. ¿Qué retos y regalos te ha traído esta coproducción internacional?

El mayor reto de llevar este film a cabo, sin duda ha sido saber escuchar; escuchar lo que el proyecto quiere, dejar que se desarrolle libremente y seguir mi intuición.

El mayo regalo, encontrar a gente apasionada por crear y aportar su grano de arena

Como director has hecho publicidad para marcas globales y ahora te lanzas a tu primer largo. ¿Qué se libera y qué se arriesga cuando dejas atrás el encargo y apuestas por lo personal?

Honestamente, creo que si estás siguiendo lo personal no hay nada que arriesgar, solo ganar, en todo caso si solo haces cosas que te identifiquen en lo personal, solo recibirás encargos de lo que te identifica mayoritariamente.

Fundaste GIRIHUB como un espacio para ayudar a jóvenes creativos. ¿Qué te motivó a crear una comunidad así y qué has aprendido de compartir tu camino con otrxs?

Juntos somos más fuertes como artistas y creativos.

Tus obras parecen siempre estar mirando hacia adentro, como si cada plano contuviera una oración. ¿Desde dónde creas: desde la intuición, desde la idea o desde la imagen?

Creo desde la vida, mi vida, mis experiencias nutren mi creación, guiada por la intuición, el proyecto tiene que sentirse bien si no es así no tiene lógica su creación.

¿Cómo ha influido tu origen venezolano en tu manera de contar, de mirar, de entender lo emocional?

Para responder esta pregunta, me gustaría citar las palabras de un gran escritor venezolano que una vez dijo, nosotros los latinoamericanos somos los ciudadanos más universales del mundo, por que un venezolano, es un negro, un indio y un europeo tambien, todo ese derecho a la cultura que nos dio la historia, otorga una evidente capacidad de comprender la humanidad de muchas formas diferentes.

En un mundo donde todo va rápido, tú eliges rodar lento, a fuego, con tiempo. ¿Qué le dirías a un joven director que siente que si no produce ya, queda fuera del juego?

La alta cocina se hace a fuego lento, si lo que haces es bueno, tarde o temprano alguien te encontrará.

¿Qué sueño aún no has filmado? ¿Hay una imagen, una sensación, una historia que aún te esté esperando?

Muchas, más de las que a veces quisiera tener, casi todas, las más fuertes y que no muy tarde filmare, me llevan a mi país, a las distintas realidades básicas de las personas que viven o vivieron allí.