QUIQUE GANDÍA

¿Quién es Enrique Gandía Soriano? ¿De dónde vienes?

Tengo 25 años, soy de un pueblo en Valencia, y actualmente vivo en casa de mis padres. Trabajo aquí mientras hago ‘hucha’ para proyectos personales como el libro que estoy desarrollando. Mi enfoque en el diseño gráfico tiene una conexión con la justicia social y el activismo, Quiero usar el diseño para un bien común, alejándome de la típica idea de que el diseño solo sirve a lo comercial. Me gusta pensar que estoy tratándolo desde una visión más humanista.

¿Cuándo te diste cuenta de que querías dedicarte al diseño gráfico?

Fue un proceso. De adolescente fui deportista de élite, dedicaba todo mi tiempo al ciclismo y no era muy buen estudiante.. Cuando tuve que elegir qué estudiar, supe que me gustaba hacer cosas creativas, siempre participaba en los concursos de arte en mi pueblo. La carrera de diseño era muy nueva en España, de hecho, fui de las primeras promociones y ya en el último año un profesor nos habló de esta vertiente del diseño más social. Eso fue un clic para mí, y decidí explorar el diseño gráfico desde esta perspectiva.

Hablabas del activismo social en el diseño gráfico, ¿puedes contarnos un poco más sobre cómo te interesa aplicarlo?

Quique Gandía Soriano: «El diseño gráfico es una profesión que, en España, aún no se percibe como algo de valor social, y la mayoría de los estudios se orientan más al branding . Para mí, el diseño tiene una responsabilidad mayor y puede ser una herramienta de cambio social. Fue en el último año de mi carrera cuando un profesor nos enseñó esta perspectiva; de ahí me interesé en cómo usar el diseño para causas sociales, más allá de un trabajo de encargo, aplicándolo a proyectos que fuercen reflexiones incómodas y reivindiquen derechos.

¿Te consideras artista?

Es complicado. Tradicionalmente en diseño gráfico no hay una libertad artística total; trabajas sobre un encargo, sobre un ‘briefing’, y estás cumpliendo una función. Sin embargo, creo que algunas de mis obras sí tienen un enfoque más creativo y artístico. Estoy en esa línea donde el diseño cumple un objetivo, pero intento llevarlo hacia algo más expresivo y libre. No me considero un artista en el sentido estricto, pero sí me interesa mezclar creatividad y funcionalidad en mis proyectos.

Hablemos del libro sobre las free parties. ¿Cómo surgió la idea y cuál es el enfoque del libro?

La idea surgió hace varios años cuando una amiga me llevó a mi primera rave. Me fascinó la contracultura y todo lo que rodeaba a estos eventos. Durante la carrera ya incluí aspectos de la estética de las free parties en mis trabajos. En el máster nos pidieron desarrollar un manifiesto y hacer un proyecto a partir de él; ese fue el impulso definitivo para empezar a escribir. Quiero ofrecer una visión desde dentro, porque hasta ahora la mayoría de los discursos sobre las free parties vienen de los medios, que solo muestran los aspectos negativos. Este libro es un contrarrelato coral, una narrativa en clave interna que no busca estigmatizar, sino explorar esta cultura juvenil y el valor social de estas fiestas.

¿Qué te motivó a usar las free parties como tema de investigación en vez de algo más convencional?

Mi primera experiencia en una rave fue un cambio de perspectiva, casi como si entrara en otro mundo. Me sorprendió la autenticidad y el sentimiento de comunidad, y a partir de ahí empecé a investigar de manera autodidacta, descubriendo toda la historia y la filosofía detrás de estos eventos. La curiosidad me llevó a explorar la estética, las raíces sociales y políticas, y finalmente se convirtió en un proyecto de máster. Sentí que merecía ser documentado de una manera más fiel que contrapusiera el discurso hegemónico de las instituciones.

¿Cómo llevas tu interés en las free parties al desarrollo de tu libro? ¿Qué mensaje buscas transmitir?

Mi libro busca dar una visión desde dentro, algo que contraste con los medios tradicionales, que muchas veces presentan estas fiestas de manera sensacionalista. La idea es mostrar que las free parties no son solo un “colocódromo” , sino un espacio libre para la expresión, con un sentido de resistencia y colectividad a través del ocio . Es un acto político que cuestiona los límites del sistema, no solo una fiesta desenfrenada . Quiero que el lector entienda las free parties como un fenómeno social y no como algo marginal o peligroso, que es lo que a menudo se proyecta.

¿Cómo reaccionaron tus profesores y el tribunal cuando presentaste tu trabajo de fin de máster sobre las free parties?

Fue un desafío porque mi proyecto no encajaba dentro de los parámetros tradicionales que evaluaban en el máster. Algunos profesores, especialmente los que revisaron mi trabajo antes de convertirse en TFM, me cuestionaban y tenían debates ideológicos conmigo sobre el tema. Aunque se trataba de un proyecto de investigación formal, no les parecía que tuviera un sentido académico. Esto me decepcionó al principio, pero luego me motivó aún más a llevarlo adelante, ya que mostraba lo incomprendido que es el fenómeno. Aun así, logré obtener una buena nota, y creo que fue un logro en sí mismo que el proyecto se presentara en ese contexto.

¿Cómo validaste la información en el libro?

Intenté corroborar y contrastar toda la información para que el relato fuera lo más real posible. La retroalimentación ha sido muy positiva. Me han dicho que el libro era necesario, y que es una visión que hacía falta, algo que se puede enseñar a amigos, familiares o parejas para que entiendan este fenómeno desde una perspectiva diferente a la de los medios tradicionales.

¿Qué desafíos enfrentaste al querer publicar el libro?

Uno de los retos fue conseguir los permisos de los fotógrafos cuyas imágenes he incluido en el libro. Todos aceptaron y comprendieron el propósito de democratizar esta información sin ánimo de lucro, pero dar un salto a una escala mayor sería otro reto porque necesitaría gestionar derechos y consentimientos de cada una de las personas que aparecen en las fotos, ya que supongo que algunos fotógrafos asumirian algunos permisos de los fotografiados Por ahora, prefiero seguir en una escala más manejable.

Cuéntame cómo ha sido la acogida del libro hasta ahora.

La respuesta ha sido muy positiva, incluso más de lo que esperaba. Desde que publiqué el prototipo, la gente ha estado interesada, al punto de preguntar dónde se podía comprar. Empecé regalando el PDF, pero cuando vi el interés, decidí hacer un crowdfunding. Hasta ahora llevo más de 300 copias vendidas, y me llegan comentarios de personas que ven el libro como algo necesario y lo recomiendan a familiares y amigos.

¿Has tenido alguna oferta editorial para distribuir tu libro en mayor escala?

Sí, la imprenta que me hace las tiradas tiene también una editorial independiente y me ofreció distribuirlo en librerías. Sin embargo, eso implicaría revisar todos los permisos de las imágenes y coordinar con los fotógrafos para que todos estuvieran de acuerdo en beneficiarse de manera justa, y también asegurarme de que las personas en las fotos lo consientan. Por ahora prefiero mantenerlo en una escala más manejable, pero no descarto la posibilidad en el futuro.

¿Qué opinas sobre el impacto de las free parties en la cultura actual?

Las free parties representan una forma de ocio alternativo y son, en sí mismas, un acto político, una manifestación festiva. Los expertos lo comparan con fiestas paganas como lo que fue el carnaval en sus inicios. Compararlas con la ruta del bacalao, por ejemplo,creo que es limitar su significado. Las free parties ofrecen un espacio para una juventud que no se siente identificada con las opciones de ocio convencionales. Son un espacio de autogestión, que desafía la normatividad y propone un tipo de colectividad que no encontramos en otros entornos con esquemas más rígidos y controlados por una racionalidad neoliberal.

¿Cómo manejas la responsabilidad civil en una free party, considerando que no existe una organización formal detrás de estos eventos?

Ese es un punto interesante, porque en las free parties la responsabilidad se asume de manera individual. A diferencia de una empresa que debe cumplir con regulaciones y seguros, en una rave cada persona asume el riesgo y el compromiso de cuidarse a sí misma y a los demás. Es una dinámica colectiva donde la responsabilidad se distribuye. Aunque hay quienes critican esta falta de estructura, para mí es precisamente lo que permite que la free party sea un espacio de libertad y de resistencia.

¿Cuáles son los mayores aprendizajes que has tenido a través de la creación y distribución de este libro?

He aprendido mucho sobre el valor de la autogestión y la importancia de la colectividad . Desde obtener los permisos de las imágenes hasta recibir feedback de los lectores, todo ha sido una experiencia de colaboración. También he comprendido que este proyecto no es solo mío; pertenece a todas las personas que lo han apoyado y que se ven reflejadas en él. La distribución ha sido un esfuerzo en equipo, y ha reforzado mi convicción de que el diseño y la creación pueden y deben ser accesibles y democratizados.

¿Tienes algún plan futuro para profesionalizar tu carrera?

Estoy en una etapa de transición, buscando cómo integrar mis proyectos en el diseño y en el ámbito social. Ahora mismo tengo un trabajo de oficina a jornada completa y a parte me voy metiendo en otros proyectos lo que ha sido un logro porque, en mi entorno actual , no siempre se valora el trabajo creativo. Pero me falta un ambiente que me inspire más y me haga crecer. Así que, por ahora, mi plan es seguir desarrollando mis proyectos, visibilizarlos y hacer más contactos en este ámbito, mientras exploro cómo puedo integrar mis intereses sociales y artísticos en mi carrera profesional.

¿Dónde te ves en el futuro? ¿Cuáles son tus próximos pasos?

Quiero seguir creando proyectos que tengan un impacto social, y también me interesa construir un tejido creativo que me impulse. Este fin de semana presentaré el libro en el Konvent, un espacio okupado que ahora es una residencia artística con un montón de eventos , y tengo otros proyectos que también quiero mover. Mis próximos pasos incluyen conocer a más personas en este entorno, seguir visibilizando el libro y explorar nuevas ideas para crecer en mi carrera.