MARIE
Naciste en una familia que respiraba electrónica, pero ¿recuerdas el momento exacto en el que dijiste: quiero estar yo detrás de los platos?
Uff… pues fue a raíz de una relación que tuve. Yo siempre había oído música electrónica en general, en la radio, en internet… muchas personas me ayudaron a alimentar esa curiosidad, mi amiga Anna y mi amiga Dina o hasta mi madre, pero el punto de inflexión fue una pareja DJ y producer que tuve. Veía las cosas tan divertidas que creaban en un universo propio que se inventaron y me encantó. Formé parte de algunos de sus proyectos y ví que eso me gustaba. Estaba en una etapa delicada emocionalmente y no fue hasta que cortamos que me decidí a probar el DDJ-400 de una amiga… ahí empezó todo.
Del french touch al trance, del house al break… ¿Cómo ha sido para ti construir un estilo propio en un mundo donde todos parecen buscar su “marca personal”?
Pues aun estoy en ello, la verdad. Siento que me gustan tantos géneros que me resulta muy difícil escoger. Si que es cierto que ya me siento establecida en el Trance, sobre todo, porque es lo que más he oído toda la vida, me mueve mucho. Pero es un conflicto constante, encontrarte en esta posición de “encajar” en algún sitio, siempre he tenido ese problema.
Tuviste tu primer set en Sala Apolo y hace nada estabas pinchando en HÖR Berlín. ¿Qué se siente al mirar atrás y ver hasta dónde has llegado en tan poco tiempo?
Sigo sin creermelo, ahahahaha. La verdad es que, si hace un año alguien me dijera todo esto no me lo creería ni de broma… pero es muy guay, honestamente. Sobre todo el viaje personal de entender que no siempre las cosas salen como uno quiere y no por eso están mal. El ver que cada vez tengo proyectos en venues más icónicas es un soplo de aire fresco, al final te recuerda que, aunque tu cabeza no diga lo mismo, si estás ahí es porque tan mal no lo haces, no?
La escena electrónica a veces puede ser dura, sobre todo para las mujeres. ¿Cómo ha sido tu experiencia moviéndote por clubs y festivales?
Es curioso… siento que he tenido suerte al verme envuelta siempre de personas que se han portado genial conmigo, y sé, por experiencias de otras chicas, que esto no suele ser así. Me llena de emoción ver que cada vez más chicas están al mando, desde las chicas de Paral•lel Agency, que me programaron en Apolo y lo están petando, hasta las chicas de 240kmh que son unas fieras. Pero pienso que como mujeres, siempre vamos a encontrarnos en una dicotomía, creo que es inevitable, y es cuestionarnos en algún punto si lo que se valora es nuestro trabajo o nuestro aspecto… recuerdo que en mi directo para HÖR, un tipo comentaba los pelos de mi antebrazo, como si eso fuese lo relevante. En fin, creo que poco a poco estamos conquistando más espacios y hay más referentes para todas las que decidimos meternos en este mundillo, y es esperanzador.
¿Cómo preparas un set? ¿Eres de planearlo todo o te dejas llevar por la energía del momento?
Te mentiria si te dijese que no los preparo como una obsesa, ahahahaha. Sobre todo, los que se graban. Piensa que llevo pinchando desde 2022 y que por estudios y trabajo no he podido dedicarle todo el tiempo que me gustaría… Ahora empiezo a moverme más y es cuando estoy dándole realmente vueltas a cómo mejorar con cada set que hago. Por ejemplo, ahora quiero simplemente hacer un tracklist y poder leer a la gente en la pista y adaptarme a ellos, creo que eso es super importante, pero que requiere de una seguridad que estoy en proceso de conseguir.
Pinchas géneros que tienen mucha carga emocional, pero también física. ¿Qué te interesa más: que la gente piense o que se deje llevar?
Pues… creo que 50-50. Me encanta ver a la gente bailar sin nada en la cabeza, deshinibida, solo disfrutandolo. Para mi, el ocio es algo revolucionario, citando a José Miguel Villarroya y valoro que la gente me haga partícipe, pero no sería honesta si no te dijese que me gusta que las personas reconozcan los temas, las referencias o hasta me den feedback de las transiciones, así que me voy a quedar en el ecuador.
Has pasado por clubes míticos como La Terrrazza o Upload, pero también por espacios más íntimos como Rouge. ¿Dónde sientes que brillas más como artista?
Diría que depende mucho del mood y el momento de tu vida en el que estás. Siento que cuando pinché en el Rouge, fue algo más íntimo, casi todo el local estaba lleno de mis amigos y me sentí más relajada, más en casa. En cambio, en La Terrrazza, sentí lo que era estar ahí arriba, con ese equipo y esa estructura… y al contrario de lo que creía, me sentí super próxima con la gente. Creo que me podría acostumbrar a lo segundo ahahah, me gusta tener mi espacio, y tener más rango de movimiento en momentos en los que estoy tensa o concentrada, y eso se transmite. Diría que, aunque dependa mucho del momento… me quedo con lo segundo, me siento más pequeña y eso me da tranquilidad, si es que tiene algún sentido.
¿Cuál ha sido tu set más especial hasta ahora y qué lo hizo diferente?
Podría decir el primero o HÖR, por ser los más importantes, pero hay dos sets que para mí han sido los mejores: el que hice en Santander para la galería de arte en Mecha Studio, donde vi un montón de chicas a mi alrededor pasándolo genial, cantando y bailando muchísimo, eso me emocionó, y el otro mi set para AMEBA Park Fest. Se estropeo el sonido del escenario grande y todo el mundo vino donde estaba yo, nunca había visto tanta gente bailando con lo que pinchaba. Mucha gente me paró despues a decirme que les habia encantado o a pedirme track ID. Los guardo en un sitio muy especial en mi corazón.
Para quienes están empezando a pinchar, puede parecer abrumador todo lo técnico. ¿Qué consejo darías a alguien que quiere empezar pero no sabe por dónde?
Ved muchos tutoriales y equivocaos mucho… si os puede enseñar alguien, divino. Si estáis aprendiendo solxs… ánimo, que no es nada fácil y la frustración es parte del proceso. ESCUCHAD MUCHA MUSICA!!!
¿Dónde ves a Marie en cinco años? ¿Hay algún lugar o colectivo con el que sueñes pinchar?
En muchos hahahahaha, y lo mejor es que ya veo cualquier cosa posible gracias a Raquel y la agencia. Me fliparía pinchar en Club Silencio en París, creo que a la María de 18 años le daría algo si me viese allí. Y como buena barcelonesa que soy, pinchar en Nitsa sería un momento muy clave. He ido durante tantos años, que sería cerrar un ciclo… Colectivos y fiestas me encantaría pinchar con Maricxsmaricxs, 240kmh, girls don’t sync… También me encantaria pinchar en el AVA y una fechita en el ADE sería divino. En 5 años o más… pues me encantaría poder vivir en una casa en la Costa Brava, aislada de todo, produciendo música y yendo a pinchar a sitios que me estimulen, ver como la gente disfruta con mi música y mis sets. Hay que proyectar supongo…