KUTRE SAC
Os definís como sociedad artística colectiva antes que como grupo musical. ¿En qué momento sentisteis que hacer música ya no era suficiente y necesitabais crear estructura, comunidad y espacio para otras?
Realmente las dos siempre hemos sentido la necesidad de crear nuestra propia revolución. Al ser mujeres artistas hemos comprendido desde pequeñas que nuestro trabajo no iba a tener el mismo espacio que las obras de los hombres, por ello decidimos crear nuestros propios espacios donde darnos voz a nosotras y a todes los artistes emergentes que necesitan un lugar seguro.
Trabajáis desde lo “kutre”, lo cotidiano, lo simple y lo absurdo. ¿Qué significa para vosotras reivindicar lo kutre en una industria obsesionada con la pulcritud y la validación externa?
En el mercado del arte actual lo más importante es obtener un producto que se vende en base a la popularidad del artista, nosotras decidimos romper con esa imposición y devolver al arte el poder que tiene de cambiar tu día a día, todo el mundo puede crear y abogamos por ello. El arte debe ser del pueblo y del proceso, las obras son reflejos de los sentimientos y darle un carácter mercantil no es nuestro fin, si alguien ha disfrutado del proceso de crear y le ha servido de terapia, esa obra ya tiene un valor intrínseco sin depender de que nadie la tase.
Llevabais más de cinco años creando por separado antes de uniros. ¿Qué os dio la colectividad que no encontrabais en el camino individual?
Algo que ambas hemos desarrollado juntas es la sororidad, en un mundo donde el individualismo es imposición y donde las mujeres están manipuladas para competir entre ellas, encontrarnos fue descubrir una forma de amar y crear basada en el respeto, la admiración mutua y el aprendizaje constante que queríamos transmitir al mundo. Una nueva manera de ser entre nosotras que nos empodera y nos anima a hacer frente a esta sociedad injusta.
Vuestros shows están cargados de energía, pasión y poledance. ¿Qué lugar ocupa el cuerpo, expuesto, sudado, sexual, como herramienta de discurso artístico y político?
Nuestra revolución no es únicamente teórica, nuestros cuerpos son nuestros y solo nosotras tenemos el poder de sexualizarlo, si es lo que queremos. Como mujeres hemos sufrido abusos y acoso por parte de los hombres, empoderarnos desde la normalización del cuerpo es nuestra reivindicación, la sociedad se cree muy avanzada pero se sigue asustando al ver un culo y unas tetas fueras, los cuerpos al desnudo son la normalidad, y siempre que sea decisión de una misma vamos a apoyarlo. No es provocar ni demostrar, es decir: esta soy yo y este es mi cuerpo, como el tuyo, estamos liberadas.
Habláis de dar voz a artistas emergentes con pocos recursos. ¿Creéis que el problema hoy no es la falta de talento, sino la falta de espacios seguros donde mostrarse sin pedir permiso?
Sin duda. Los espacios preestablecidos siguen siendo para las personas normativas. Las mujeres, personas del colectivo y otras minorías seguimos desesperadas buscando nuestro espacio que siempre suele quedar relegado a un segundo plano o a un porcentaje a cubrir en un festival. No se valora el talento, se valora lo comercial. Conocemos personas super talentosas que quedan sometidas a encasillarse en ciertos espacios donde sabemos que es difícil salir. Aún queda mucho trabajo por hacer.
Kutre Society también es festival, no solo música. ¿Qué tipo de escena estáis intentando construir frente a la que ya existe?
Nuestro modelo de festival es multidisciplinar. Como artistas que hemos estudiado Bellas Artes entendemos que el arte es tan diverso como mentes hay en el mundo y separarlo por sectores hace un flaco favor a la cultura. Buscamos que en un mismo escenario puedas encontrar cantantes, bailarinas, drag queens, performances, djs y mercados donde puedas acceder al arte plástico local. Apoyarnos entre todos es la única manera que vemos de crear algo nuevo y completo donde todo el mundo es bienvenido independientemente de lo concreto que sea su espectáculo. Menos nunca es más.
Vuestro debut en Spotify llega de la mano de plataformas y productores afines. ¿Qué importancia tiene para vosotras crear alianzas desde la afinidad y no desde la jerarquía?
No creemos en las jerarquías, en ese sentido somos bastante anarquistas. Tanto por separado como con Kutre Society partimos de la autoproducción, autogestión y autodistribución. Comenzar nuestro proyecto musical con una distribuidora tan libre es para nosotras un paso coherente en nuestros valores artísticos. No sabemos cómo continuará el futuro pero estamos siempre abiertas a la colaboración y el apoyo entre artistas.
En vuestros proyectos conviven cantantes, DJs, drags y bailarinas. ¿Qué os interesa de mezclar disciplinas y romper los compartimentos clásicos del arte?
La diversidad rompe barreras, el arte no se puede encasillar, está en todo lo que vemos y en lo que pensamos. Crear espacios multidisciplinares lo vemos como el siguiente paso lógico en la industria. Sesiones de arte completo en las que puedes dejarte llevar por un montón de sensaciones nuevas que de no estar en un mismo lugar y mezcladas quizás no hubieras conocido.
Habéis elegido la autogestión como camino, con todo lo que eso implica. ¿Qué ha sido lo más difícil de sostener este proyecto sin renunciar a vuestra identidad?
Lo más difícil de sostener ha sido quizás nuestra salud mental, al fin y al cabo somos dos chicas de 22 años ocupándose de todo, gestión con los artistas, con las salas, grabación y edición de videoclips, producción musical, producción plástica, redes sociales… a veces es abrumador, sobre todo mientras trabajamos para sustentarnos y estudiamos una carrera. Pero al final de cada evento no podemos evitar pensar en lo siguiente. La satisfacción de hacer algo que sentimos que es importante para nosotras y para la sociedad compensa cualquier dificultad. También tenemos la suerte de entendernos y coordinarnos muy bien, al vivir juntas y conocer nuestras virtudes y debilidades todo se hace más llevadero.
Si KUTRE SOCIETY es una respuesta al elitismo cultural, ¿qué os gustaría que una persona joven sintiera al entrar por primera vez en uno de vuestros eventos?
Nos gustaría que se sintiera capaz de formar parte activamente. Buscamos crear comunidad, que el público se sienta libre de bailar y de sentir. Sabemos que reconocerse como artista es un proceso personal complicado, y que encuentre un lugar donde más artistas están siendo libres le anime a sacar el valor de hacerlo también, no se trata de hacer cosas grandiosas se trata de estar orgulloso del camino.