KARLUS

Tu nuevo disco se titula NOVA EBUSUS. ¿Qué significa para ti este viaje y cómo nace la idea de narrarlo en capítulos?

El concepto del disco nace cuando ya llevo un año viviendo de nuevo en la isla y me doy cuenta de que aquello que idealizaba en un principio (tanto la tierra como una relación amorosa) se ha derrumbado. Lo que pasa, es que no me apetecía quedarme con los brazos cruzados y que esas heridas se agrandaran así que ahí es donde nace ese Eros metafórico.

“Fantasma” retrata el ghosting como una herida emocional muy contemporánea. ¿Cómo fue ponerle música y palabras a ese silencio tan doloroso?

Transitar ese dolor cuando te llevas viendo unos meses con un hombre (siempre son hombres) era algo que nunca me había pasado y es un hecho clave en toda esta historia porque de toda esa pena e incertidumbre, te empiezas a hacer preguntas y empiezas a valorar si hay algo que has hecho mal o si hay algo que debería cambiar. Ahí es donde nace mi motivación para mirar a un futuro esperanzador lejos de banalidades y empezar a estar seguro con lo que uno es y que puede ofrecer al mundo, y si aquello que ofreces no es correspondido no es mi problema, si no de la otra persona.

El álbum combina música, filosofía, literatura y pintura. ¿Cómo dialogan estas disciplinas en tu manera de crear?

Desde un principio me imaginé el disco y sus canciones como un lienzo en blanco, e igual que un pintor abstracto he ido añadiendo sintes por un lado, samples por otro y ya por encima melodías vocales que lo unificasen todo (shout-out a Joan Miró). Además he intentado crear un pequeño mundo en este álbum (que se explica con más detalle en un fanzine que estoy preparando a parte de las canciones) y ¿qué es la literatura si no la creación de mundos?

Vienes de Ibiza, un lugar con un imaginario muy fuerte. ¿Qué papel juega tu tierra en la construcción de tu identidad artística?

Desde el mar hasta los bosques de pinos, pasando por el cante payés está de una forma u otra representado en el disco. Además el hacer música tan contemporánea en ibicenco es algo que aún nadie había hecho y hay muchas sensaciones e imaginarios que solo alguien de aquí podrá entender (¡aunque todos podrán disfrutar!). Además he querido hablar de la Eivissa (Ibiza suena ya demasiado a marca) que conocemos los que vivimos aquí y además he querido hablar de una Eivissa que ha cambiado, no sé si a mejor o a peor, pero que un futuro sí que lucharé para que sea a mejor (por eso el nombre del álbum, NOVA EBUSUS).

Tus referentes van de Gary Snyder a Arca, de The Blaze a la poesía. ¿Cómo consigues que influencias tan distintas se fundan en un mismo universo?

Fácil, haciendo que cada canción sea un universo diferente. Además es algo que hago de manera inconsciente, si me paso parte del día leyendo, otra parte escuchando música variada y otra paseando por la playa, a la hora de crear, de manera directa o indirecta, se verá reflejado. Me acuerdo que un día estaba en la playa leyendo un ensayo de filosofía (no me acuerdo del título) en el que se quejaba de que ahora hasta los paisajes tienen dueños. Pues la canción que escribí esa misma tarde empieza por “Paisatge sense reis, 20 duros i un segell” (Paisaje sin reyes, 20 duros y un sello).

En “Fantasma” la producción pasa de lo íntimo y minimalista a lo rítmico y contundente. ¿Qué buscabas expresar con esa transformación sonora?

Pues es una especie de catarsis y un despertar de esa pesadilla que es transitar el dolor de cuando alguien deja de hablarte sin motivo. ¿Y qué anima más el cuerpo que una canción de Locomía? Por eso las baterías que suenan al final son las de la canción de Locomía pero con un ritmo bastante más lento!

Has definido tu obra como valiente y profundamente simbólica. ¿Qué riesgos has tenido que asumir para mantener esa autenticidad?

Pues tirar por aquello que de verdad me gusta y siento en una isla donde lo alternativo y experimental parece que asusta. Aunque la isla sea uno de los paraísos de algo, a priori, tan alternativo como es la música electrónica, los discursos críticos y disidentes no se toman bien, aunque lo haga desde el amor profundo por esta tierra (ahí quizás está el problema, que esta gente no ama Eivissa, sino la marca Ibiza). El máximo reto está en que las instituciones culturales (tanto privadas como públicas) den una oportunidad a estas nuevas voces que estamos saliendo.

Más allá de la música, hablas de crear un “nuevo relato generacional”. ¿Qué lugar crees que ocupa Karlus dentro de la escena catalana y qué mensaje quieres dejar en ella?

Me siento super alejado de la escena catalana la verdad, tenemos códigos y visiones del mundo súper diferentes, aunque hagamos música en la misma lengua. Eso no quiere decir que no me guste, pero creo que dentro de toda esta amalgama de artistas soy un poco la voz experimental e inconformista con metas alejadas de las comunes, yo lo que quiero es tocar en mi pueblo, sonar en Radio 3 y cantar en una okupa de Bilbao.

Como artista emergente, ¿qué aprendizajes te ha dejado el camino hasta este disco?

Que hay que hacer aquello que te gusta y sin forzar nada, además de probar y jugar mucho. Con el disco es la primera vez que me siento artista en el mundo de la música, así que todo ese juego me ha dado la seguridad que tengo ahora.

Si tuvieras que resumir NOVA EBUSUS en una sola imagen, escena o metáfora, ¿cuál sería?

NOVA EBUSUS en un futuro será nostálgico.