AIRIN

¿Hay algo que todavía no sabes explicar… ni siquiera después de escribir estas cuatro canciones?

Pues la verdad es que aún no sé cómo explicar por qué siempre que veo la trilogía de High School Musical termino llorando, no puedo evitarlo.

En Finjo hablas de la necesidad de pertenecer y de fingir que todo está bajo control. ¿En qué momento te diste cuenta de que estabas actuando más de lo que querías admitir?

Soy de esas personas que sienten que septiembre es más comienzo de año que enero. Pensaba que iba a ser un “año nuevo” más, como los de siempre, páginas en blanco, boli a estrenar, rutina de clases y fines de semana para desconectar, pero no fue del todo así. Cuando me quise dar cuenta estaba en una crisis existencial que ni yo me soportaba. Todo estaba siendo raro y no entendía nada: caras nuevas, experiencias en las que nunca me había visto envuelta y una casa que no reconocía como casa, me estaba costando encontrar mi sitio. Fue ahí cuando me di cuenta que estaba fingiendo tenerlo todo bajo control por pura supervivencia.

En Quiero ser aparece la lucha con la impostora interior. ¿Ser tú misma es un destino al que llegar… o un proceso que se negocia cada día?

Yo creo que tiene un poco de ambas. Cuando estoy sola o con gente de mucha confianza me sale solo. Según tenga un mejor o peor día, sale una versión mía u otra, pero siempre soy yo. En el momento en el que conozco a alguien nuevo es cuando entro en una lucha interna por querer mostrarme tal cual soy sin que el miedo al rechazo me gane. Al final todo es un proceso y mi yo de hace un año no tiene nada que ver con mi yo de ahora.

Mariposas habla de conexiones que parecen venir de otra vida. ¿Crees en el amor como intuición eterna… o como construcción que decidimos sostener?

Cuando pienso en el amor siempre se me viene a la cabeza una escena de la película Interestelar. En esta no saben si un compañero puede estar muerto o no y el personaje Brand habla sobre lo que significa para ella el amor. Dice que “El amor es lo único que somos capaces de percibir que trasciende las dimensiones del tiempo y del espacio” y que “a lo mejor deberíamos creer en eso aunque no alcancemos a entenderlo aún.” En nuestro día a día tomamos decisiones por amor, como puede ser llamar a una amiga para preguntarle cómo está, acompañar a tu madre a la compra para que no cargue todo el peso o sorprender a tu pareja con su plato favorito, pero me gusta pensar que hay algo que va mucho más allá que todo eso y que, aunque no puedas hacer nada y el tiempo pase, tu amor no se desvanece sino que permanece como una parte más de ti.

En Niña de mar dialogas con tu niña interior desde un lugar muy frágil. ¿Te dio miedo exponer esa conversación tan íntima al público?

Mostrarte vulnerable siempre da un poco de vértigo, y más cuando no controlas el alcance que pueda tener. Lo que más vértigo me dio fue exponerla con la gente cercana que me conocía. La primera vez que la canté en público, hace un año, estaba mi familia y mis amigos y no sabía ni cómo introducirla. Verbalizar ciertos miedos y experiencias no es nada fácil, pero el hecho de cantarla, mirar a los ojos de la gente y exponerme en mis conciertos, me hace enfrentarme a ella y me ayuda poco a poco a quitarme el miedo de conversar con mi niña interior.

El EP está inspirado en A través del espejo. ¿Sentiste que estabas cruzando tu propio espejo mientras lo componías?

Sentía que necesitaba buscar en otra realidad aquello que me hiciese contarlo. Podía haber sido a través del dibujo, pero lo hice a través de la música. Estuve buscando las palabras y las melodías perfectas para expresar todo esto y casi descarto “Mariposas” y “Quiero ser” porque sentía que no eran lo suficientemente buenas. Compuse otras canciones intentando buscar ese sentido, pero no podía evitar volver a estas para reafirmar, de alguna manera, que si las descartaba, no me equivocaba. Me di cuenta que el perfeccionismo me estaba bloqueando y fue en estas cuatro canciones donde me vi reflejada tal cual era y tal cual me estaba sintiendo. Sin esconder, sin adornar y siendo fiel a mí misma.

Tu música mezcla nostalgia, sensualidad y rabia con una delicadeza casi felina. ¿La suavidad es una forma de resistencia?

Me resisto a gritar porque tampoco sé gritar, aunque bueno, el único sitio en el que grito y me encanta hacerlo es en los conciertos, pero solo ahí. El ruido no siempre es grito y me parece que las palabras ganan peso cuando se dicen suaves, con la voz a punto de romperse y mirando a los ojos. Creo que no hay nada más fuerte que eso.

Vienes de La caja de Pandora y ahora este segundo EP parece más introspectivo y cohesionado. ¿Qué ha cambiado en ti entre un proyecto y otro?

El mayor cambio que ha habido ha sido el de empezar a ir a terapia. Siempre he creído que yo podía con todo, que todo era cuestión de una mala racha y que ya se pasaría, pero llegó un punto en el que ya no podía más. Empecé terapia y me fui adentrando en miedos, recuerdos y pensamientos que rondaban mi cabeza. Fueron varias las veces que le dije a mi psicólogo, “no sé cómo explicarlo, pero he escrito esta canción”, y sin darme cuenta estaba dándole forma a lo que ha sido mi segundo EP.

Presentaste el EP en Microsonidos en Murcia, tu casa. ¿Cantar estas canciones delante de tu gente fue refugio… o vértigo?

Ahora ya ha pasado tiempo desde que escribí las canciones y no ha sido la primera vez que las he cantado en público, aunque siempre hay nervios, cantarle a tu familia y amigos siempre es refugio. Tengo la suerte de que me apoyan muchísimo y siempre que pueden vienen a un concierto, así que me siento super afortunada de tenerles en primera fila.

Ahora estás componiendo tu primer álbum. Si este EP era una confesión, ¿el disco será una respuesta… o una nueva pregunta?

Aún no lo tengo claro, de momento son muchas preguntas sobre lo que quiero contar y cómo lo quiero contar. Estoy empezando a componer algunas canciones y me estoy juntando con amigos músicos para ir dándole forma a mi primer álbum. Quiero que sea algo de lo que me sienta muy orgullosa. Quiero seguir poniendo en primer plano a mi yo vulnerable e íntimo. Quiero que sea más Airin.wav que nunca.