ANA MAES
Empezaste a componer en 2020, en plena transformación personal y global. ¿Qué te impulsó a escribir tus propias canciones?
La curiosidad. De hecho, diré que siempre he escrito, no pensando en que mis letras se convirtieran en una canción, pero lo hacía para expresarme. Cuando me di cuenta que podía hacer canciones, empecé con ello y quise grabarlo para que se quedara para la posteridad.
Tu sonido mezcla rap, soul, R&B y matices experimentales. ¿Cómo encontraste ese flow tan propio y libre?
Supongo que él me encontró a mí. Cada uno se siente cómodo expresándose en unos códigos y luego se suma a lo que haya escuchado a lo largo de su vida; lo pasa por su filtro, su visión y lo suelta. A ver qué pasa, jaja.
¿Qué frase que has escrito en una canción te tatuarías sin dudarlo?
Uff, difícil. La primera que me ha venido a la mente al leerlo es ‘Las cosas se hacen y punto’. En la era que vivimos la distracción y la presión social son dos cosas que nos afectan muchísimo y a veces pensar en hacer las cosas y ya, luego se verá, pues da bastante liberación. Aunque también me mola ‘En tus oídos hago feng shui’. Me gusta pensar que la música tiene como fin último hacer sentir mejor a las personas. O ‘Entre la vida y la muerte, el arte y la ciencia’. Muy yo; extremos que se tocan y contrastes.
Si tu proyecto musical fuera una comida, ¿qué plato sería y por qué?
Jaja, dios, me parto. A ver, veamos. Yo creo que sería un buen plato mexicano, unos tacos. No porque mi sonido sea mexican, que para nada, pero últimamente estoy flipada con la gastronomía mexicana (shout out para mi compi de piso) y fua, me flipa cómo combina los elementos. Es fresquita, el ácido de la lima, crujiente de las tortitas, un buen aporte de proteína con la carne, aguacate suavecito y el toque picante. Siento que mi música funciona un poco así; es fresca, enérgica, atrevida y entra bien. Me gusta probar, arriesgar, mezclar cosas y que la gente se vaya a casa habiendo desfogado mucho. Motivada.
¿Qué te ayuda a escribir cuando no sabes cómo empezar? ¿Qué haces cuando no fluye?
Si no me fluye nada, lo mejor es no forzar. Ponerse presion mata la creatividad. Pero bueno, normalmente suelo escribir de noche, cuando los demás estímulos se paran. También en el estudio, cuando el producer está trabajando el beat; escuchar estructuras en bucle me mete mucho en la movida de la canción y se me vienen ideas a la cabeza.
¿Tienes alguna manía o ritual antes de salir al escenario?
Jaja, molaría decir que sí, pero lo cierto es que no. Siempre me aseguro de ir al baño; por lo que pueda pasar xD Luego suelo estar con los más cercanos, intentando mantener el low profile para luego darlo todo en el escenario.
En tu show con Grimer Loner hay flow, actitud y energía. ¿Cómo vives el directo y qué buscas transmitir desde el escenario?
Pfff, lo cierto es que los directos me encantan. A veces hay que medir porque tocar mucho también desgasta. Pero los bolos son muy divertidos. Grimer y yo nos comunicamos muy bien, nos apoyamos, y la energía se siente. Además siento que el hip hop da mucho pie a interactuar con el público; los coros, los cabeceos, pedir ruido a la gente, eso es poderoso.
Si tu voz tuviera superpoderes, ¿qué crees que cambiaría en quien te escucha?
Pff, buen melón. Me gustaría un montón que la gente tuviera más confianza en sí mismo. Que la autoestima es muy jodida de llevar, pero creo que nos hace mejores humanos a todos.
¿Cuál fue el primer momento en el que pensaste “igual sí que puedo dedicarme a esto”?
Na, en verdad, nunca he pensado ‘puedo dedicarme a esto’. Dedicarse en exclusividad a la música suele implicar triunfar, viralizarse, ser famoso, y todo eso…y eso tampoco se elige. Lo empecé a hacer por una mezcla de necesidad y curiosidad, el feedback positivo de la gente, eso me ayuda mucho, y luego todo lo que me da la música; la gente que conozco, las aventuras, las conexiones.
¿Qué le dirías a alguien que sueña con hacer música pero siente que viene de "una ciudad pequeña" y no sabe si tiene hueco?
A alguien que sueña con hacer música pero siente que no está en una gran ciudad y no sabe si tiene hueco le diría: Que le de igual. Que crea en sí mismo, forme su propio criterio. Que el hueco no está, se hace, igual que el camino. Y que las ciudades pequeñas son la bomba. Que nunca se olvide de donde viene y que sea fiel a sí mismo; y que lo haga, a ver qué pasa. Que es muy divertido sorprenderse, aunque sea con miedo, hacerlo.