AMALIA TAL VEZ

Tu música tiene ese punto entre nota de voz de madrugada y paseo por Lavapiés. ¿Cuándo sentiste que querías hacer canciones que sonaran así: cercanas, castizas, emocionales?

Pues supongo que cuando descubrí que escribir canciones era más barato que ir al psicólogo. Lo de sonar a nota de voz… digo yo que es porque siempre que compongo lo hago con el móvil al lado y con la app de las notas de voz con un cuaderno y un boli. Y lo castizo… bueno, soy de Madrid y me gusta un bocadillo de calamares más que a un guiri. Y en cuanto lo de emocional, siempre he sido muy cercana y muy yo, me gusta hablar de lo que me pasa, soy un diario abierto.

‘Chotis de las amigas’ es una oda preciosa a la amistad de toda la vida. ¿Cómo nació esta canción y qué historia personal hay detrás?

Me apetecía hacer un homenaje a mi ciudad y a mis amigas. Después de haber escuchado en bucle Madrid de Sara Montiel y Agustín Lara y Pirulí de DeTeresa, dije.. ¿y si me pongo a hacer un chotis? Siempre escribo pensando en mis amores fallidos y en to’ lo malo que me pasa, y dije, ¿y si cambio un poco? Por ello, pensé en mis amigas, las que siempre están, y dedicarles esta canción.

Madrid está muy presente en tu obra, no solo como escenario, sino como personaje. ¿Qué papel juega la ciudad en tu proceso creativo?

Madrid es como ese ex que te da mucha rabia pero que, al final del día, te conoce mejor que nadie. Me inspira todo el rato, incluso cuando me saca de quicio. Mi barrio, La Latina, Madrid de los Austrias, sus cañitas con limón… son lo que me han despertado.

En la letra dices: “al fin me atreví a hacer una canción que no va sobre ti”. ¿Qué te hizo dar ese paso hacia otro tipo de amor?

Básicamente: hartura. Hay un momento en el que una dice “ya está bien de dedicarle canciones a quien no se las merece”, mis amigas son las que se merecen todo!!

La producción de Pedro Balo y Pablo Malage, con las cuerdas de Dani y Violeta, acompañan la canción como una caricia. ¿Cómo viviste ese proceso en el estudio?

Bueno Pedro y Pablo grabaron la guitarra con tanta delicadeza que fue increíble, le dieron una vuelta a la canción con los cambios armónicos. Y el día de la grabación de las cuerdas fue tan bonito a pesar de que el madrugón fue bastante grande… Escucharles tocar era un regalo la verdad, encima pillaban todo a la primera, fue una sesión muy prolífera. Dani y Violeta son unos genios.

Luego a la hora de grabar voces fue un viaje porque me obsesioné en hacer unos arreglillos vocales para el segundo estribillo y fue complicado construirlo, pero con la mente de Pedro fue todo mucho más fácil.

Tus letras combinan dulzura, sarcasmo y emoción sin forzar nada. ¿Cómo encuentras ese equilibrio entre lo tierno y lo irónico?

Es que si no me río un poco de todo lo que me pasa pues me hundo. Y si solo me río, no conecto. Entonces siempre me lo quiero tomar con un poco de sarcasmo.Así que intento escribir como soy, como hablo: triste pero algo graciosilla.

¿Qué te inspira a la hora de escribir? ¿Tienes rituales, hábitos o lugares a los que sueles volver cuando te sientas a componer?

Me inspiran muchas cosas: conversaciones entre amigas, sentarme en un banco y mirar pasar a la gente, mi pueblo, mi Madrid, fotografías, cosas que nunca dije, audios que me da vergüenza haber mandado. A veces cojo la guitarra y me pongo a dar acordes random, otras veces escribo temas de los que me gustaría hablar en la app de notas del móvil.

Nombras a referentes como Amaia o Guitarricadelafuente. ¿Qué artistas te han acompañado, directa o indirectamente, en este camino?

Amaia siempre es ha sido un referente porque hace lo que le da la gana y le sale siempre bien. Ella podría cantar las instrucciones de un mueble del Ikea y yo lloraría. Guitarrica porque mezcla raíz y modernidad desde la pureza. Y Carmen Lancho por sus arreglos vocales, y por su delicadeza. Y por supuesto, luego están mis amigas que son la causa de esta canción <3

En tiempos de ruido y algoritmos, ¿cómo encuentras sentido a lanzar música tan delicada y personal?

Pues la verdad, a veces me pregunto si esto lo va a escuchar alguien más allá de mi madre. Pero justo por eso creo que tiene sentido: porque entre tanto estímulo, una canción honesta, sin gritos, puede ser como una esquina tranquila donde sentarte un rato.

¿Qué sueñas para Amalia tal vez en los próximos años? ¿Qué te gustaría que pasara si todo va como deseas?

Pues hacer mucha musiquita y dar muchos conciertos, ojalá tocar en Sesión Vermú o quién sabe… en San Isidro el año que viene!!!