IRON

headphones nace desde una estética muy ligada a internet, los auriculares y las pantallas. ¿Recuerdas el momento exacto en el que entendiste que ese universo digital podía convertirse en un lenguaje artístico propio?

Son aspectos que siempre han estado presentes en mi vida y por lo tanto en mi imaginario, más que una decisión consciente fue un lenguaje que se construyó sólo durante el proceso de hacer el proyecto.

Empecé a hacer canciones y fue después de hacer dos o tres cuando me di cuenta que compartían ideas y formaban parte de un mismo mundo sin yo buscarlo.

Gran parte del EP está construido con herramientas muy accesibles, incluso voces grabadas con auriculares de iPhone. ¿La limitación técnica fue una necesidad, una decisión estética o una forma de buscar honestidad?

Creo que se ha ido transformando, quizá empezó como una necesidad que con los años acabó siendo un sello de identidad. Tenía un micro más profesional con el que pensé en regrabar todo el EP en un momento, pero al final entendí que si lo hacía iba a perder la esencia que quería que tuviese.

Tus canciones parecen hablar de relaciones atravesadas por la distancia y la hiperconexión. ¿Crees que hoy estamos más cerca de los demás o simplemente más disponibles?

Para mí, la distancia no tiene la misma fuerza cuando disponemos de internet y de nuevas formas de comunicarnos, eso hace que estemos más cerca de los demás. El problema está en toda la dependencia que tenemos de esta, y que eso provoque que estemos más disponibles, hay que aprender a no contestar mensajes de vez en cuando.

En headphones hay mucha vulnerabilidad, pero también bastante ruido, saturación y distorsión. ¿La distorsión sirve para esconder emociones o para hacerlas más visibles?

Sin duda para realzarlas, cada ruido o voz pitcheada en el lugar correcto puede dar una sensación distinta, lo más interesante ha sido poder expresarme a través de herramientas tan procesadas.

Referencias como Charli XCX, underscores o Rusowsky comparten una relación muy libre con el pop. ¿Qué es lo que más te atrae de artistas que entienden el género como algo que puede romperse y reconstruirse constantemente?

A mi me encanta el pop, y más aún ver cómo los referentes que tengo experimentan y juegan con esto con total libertad. Es algo que admiro y que me inspira a la hora de querer crear, y expresarme a través de la música.

Sin Charli xcx probablemente muchos artistas no nos atreveríamos a saltarnos las “normas” de hacer música pop y entenderla desde un punto tan abierto.

Tu proyecto tiene una fuerte identidad DIY. ¿Sientes que hacer las cosas por tu cuenta te da más libertad o también te obliga a cargar con demasiadas decisiones?

Hay cierta gracia en ser artista emergente porque además de hacer canciones tienes que hacer otras muchas cosas que igual no te planteas en un primer momento, y aunque me encanta este mundo y la libertad de que casi todo depende mi, es un arma de doble filo, y no siempre se puede llegar a todo lo que uno se propone. Por suerte tengo a mis amigos que me ayudan muchísimo en este tema.

Internet aparece en el EP no solo como herramienta, sino como escenario emocional. ¿Qué has aprendido sobre ti mismo a través de las relaciones que han existido principalmente detrás de una pantalla?

He aprendido que hay muchas cosas que son mejor que se queden únicamente en la pantalla y no trasciendan a algo real o tangible, y no tiene que ser por algo negativo, simplemente es mejor así.

Hay algo muy generacional en la manera en que hablas de intimidad digital. ¿Qué crees que las generaciones anteriores no terminan de entender sobre cómo nos relacionamos hoy?

Creo que los códigos han cambiado mucho. Un mensaje, enviar una canción o responder una historia pueden llevar una carga emocional y una intencionalidad. Ahora también existe la intimidad en lo digital y es algo que quizás cuesta de entender si no has tenido acceso a internet desde que has nacido.

headphones es tu primer EP, pero transmite una sensación bastante definida de universo propio. ¿Qué aspectos de tu identidad artística has descubierto durante la creación de este proyecto?

A jugar y explorar el error. Aunque es algo que en el fondo ya sabía, pero que con headphones he vuelto a descubrir que en mi forma de crear siempre hay cabida para equivocarse. Muchas veces esos fallos suman, componen y muestran en el resultado final la raíz de una primera idea.

Si alguien escucha headphones dentro de diez años, ¿qué te gustaría que entendiera sobre cómo se sentía vivir, amar y comunicarse en esta época?

Que estamos en constante conexión, sobreestimulados pero sin dejar de sentir. Todo pasaba muy rápido y cualquier emoción puede mezclarse con otra. Probablemente dentro de 10 años estará la gente más conectada aún o quizás, se retroceda a antiguas formas de comunicar, entonces headphones cobraría otro sentido, un archivo de donde estuvimos.